Cómo aplicar KT Tape: Costillas
Las costillas son los huesos individuales que forman la caja torácica. La caja torácica sirve para proteger los órganos vitales, como los pulmones y el corazón. La caja torácica se extiende desde el cuello hasta cerca de las caderas y está formada por tejido óseo duro como protección, pero unido por cartílagos flexibles que permiten la expansión de los pulmones para respirar.
Los músculos que se encuentran entre las costillas mantienen unidos los huesos, mantienen una separación adecuada y facilitan la expansión para respirar. El ser humano tiene 12 pares de costillas: 14 costillas verdaderas que rodean el cuerpo, 6 costillas falsas que rodean parcialmente el cuerpo a partir del esternón y 4 costillas falsas que se originan en la columna vertebral y no rodean el cuerpo en absoluto.
Las costillas pueden magullarse, romperse o separarse, y los músculos pueden sufrir tirones o desgarros. Un esfuerzo excesivo en movimientos de torsión, cambios bruscos de dirección o una fuerza contundente pueden causar dolor muscular en las costillas, mientras que las fuerzas contundentes o agudas son casi siempre la causa de roturas o contusiones. El dolor costal suele sentirse en las costillas o alrededor de ellas, y puede irradiarse a la espalda o los abdominales. El dolor puede variar desde molesto al inspirar hasta extremadamente doloroso y perturbador de la respiración normal.
Utilice KT Tape para aliviar la presión y el dolor, aumentar la circulación para favorecer el proceso de curación y relajar los músculos tensos*. Gracias a las propiedades de KT Tape, las costillas permanecen lo suficientemente flexibles como para permitir la respiración, pero se alivia el exceso de movimiento y se favorece el aumento de la circulación. Este soporte flexible proporciona un sistema único para controlar el dolor y estimular la curación del cuerpo*.
La mayoría de las lesiones costales se curan por sí solas sin apenas intervención. En algunos casos, como en los desgarros o separaciones musculares, se recurre a la inmovilización con fajas especiales para permitir una curación adecuada. Las costillas rotas o fracturadas no pueden escayolarse ni inmovilizarse como otros huesos del cuerpo, por lo que el proceso de curación es largo y, en ocasiones, bastante doloroso. Evite los deportes de contacto, estire ligera y progresivamente y aplique hielo después de la actividad. Busque atención médica adicional si le resulta difícil respirar, si se produce una hinchazón o hematoma extremos, o si los dolores agudos se irradian a otras zonas.